¿Periodista se nace o se hace?

El viernes hubo una divertidísima fiesta del Día del Periodista en Antonia la del Nudo, en la que nos pudimos encontrar varios colegas de distintos medios. La edad promedio era de veintitantos o treinti, ponele. Gente que, me animo a decir, tiene o tendrá en sus manos lo que el periodismo cordobés signifique en los próximos años. Eso, y las charlas que se dieron mate en mano en casa este fin de semana, me dejaron rumiando varias ideas.

La más epidérmica rondaba en torno a las posibilidades económicas de los jóvenes periodistas que se insertan en el apocado espacio geográfico que nos acordona. Pasantías mediante, la precarización y las perspectivas de movilidad ascendente se chocan contra muros de “fama”, “contactos”, y el techo pega en la cabeza apenas algunos empiezan a enderezarse.

En un práctico de ética periodística, preguntamos en clase qué harías si te ofrecen una pasantía para reemplazar a un periodista profesional que van a despedir de un medio importante. “El que dice que no agarra está mintiendo”, me respondió una colega. Y yo me quedé pensando en qué difícil es poder elegir entre lo malo y lo peor (el desempleo o la complicidad con un sistema corrosivo), y la certeza de que la lógica se perdió en algún partido de truco que jugaron sabe Dios qué empresarios.

Y si me acuerdo de empresas, pienso en este post de Sergio, donde contaba el backstage de una famosa fiesta del Día del Periodista a la que me invitaron por primera vez este año. No fui, no entendía el cómo ni el porqué de esa fiesta (además de tener mejores planes para ese día) y lo que leí me dejó con la impresión de haber hecho bien.

A ver, este fin de semana escuché al pasar distintas radios y sus agradecimientos por los regalos recibidos, y también, por esa especie de mix que tengo hace varias semanas, no pude evitar relacionar esta frivolidad con lo que vengo escuchando en el juicio a Menéndez.

Es sabido que muchos estudiantes de Ciencias de la Información y otros tantos periodistas fueron perseguidos por pensar diferente, y por decir eso en voz alta, a veces en la militancia. Voy a caer en un lugar común, pero es imposible no pensar en Rodolfo Walsh y hacer una traslación hacia los valores que el periodismo debería mantener en la cima de su mástil.

Por vagancia, por ignorancia, por seguir la inercia del momento o lugar que nos toca, a veces los periodistas merecemos las críticas que nos hacen. Por los momentos de inspiración, la utopía y el bien que se puede hacer trabajando, merecemos también un reconocimiento. Conozco a un buen puñado de gente de prensa que se sacude la modorra y construye. Que quiere cambiar el mundo, qué va.

Como la investigación conciente, la visión humanista y el olfato que hicieron a mi amiga Laura Giubergia ganar “el Rodolfo” que el gremio de prensa cordobés auspicia cada año. Por instinto, por vocación, por tenaciad, de todo lo dicho esa me pareció la mejor postal para guardar del Día del Periodista.

10 thoughts on “¿Periodista se nace o se hace?

  1. Ceci, me llamó la atención lo que escribiste sobre las pasantías. Y te dejo mi opinión sobre el tema: el mecanismo de pasantía es, lamentablemente, la única forma de ingresar a laburar en un medio. Y es perversa desde varios aspectos.
    Hay un dato que no muchos tienen en cuenta, cada casa de estudios que tiene un pasante trabajando en una empresa recibe un equivalente al 10 por ciento del sueldo que recibe el estudiante. Eso explica por qué hay casos de pasantes de ¡abogacía! atendiendo fonos en un call, o hasta hace unos pocos años, de comunicación vendiendo golosinas en un kiosco.
    Pero, como dije antes, es la única forma de entrar a laburar en un medio. Tengo muchos amigos que optaron por recibirse y después buscar laburo en una radio o la tele… Y todavía lo siguen buscando.
    En fin, es patético y terrible, pero es lo que hay. Y no creo que un pasante deba plantearse esa duda de que si va a reemplazar un periodista ya pago: no le corresponde y generalmente nunca lo sabe hasta que no entra a trabajar.
    Saludosssssssssssss

  2. Feliz Día colegas!

    Diego, claro que las pasantías vienen siendo la única forma de entrar a un medio, yo misma fui tres años y medio pasante. Repudio la incertidumbre de esa posición y haber visto que, en muchos casos, personas muy talentosas deben dejar un trabajo porque se les termina la pasantía, y volver a empezar de cero en otro lugar como pasante, y así…

  3. siempre es bueno una autocritica, de los medios q en general se abusan, de las facultades y los mismos periodistas colegas que muchas veces no te ayudan en tu tarea, la competencia entre pares es terrible!! Esta bien que uno como pasante puede ocupar un lugar que ellos sienten como propio, con esmero y años de trayectoria, pero no es cuestión de que los dejarmos sin laburo, es una forma de acceder a la experiencia práctica, al “campo”.
    saludos

  4. No hay profesión más hipócrita que la del periodista: se pone (o nos ponemos) en un lugar de jueces que nadie nos dio, y criticamos cosas que muchas veces nosotros mismos no cumplimos. Y ni hablar de las empresas periodísticas…
    Respecto a los pasantes, yo me banqué ser pasante y muchas veces laburando por dos mangos (casi literales). Pero fue la única manera de poder entrar a un medio. Eso también habla mal de la validez que tiene nuestro título, ya que los que se reciben muy raramente consiguen trabajar si antes no tuvieron experiencia en un medio.
    Y respecto al hecho de que el pasante reemplace a un periodista, eso responde solamente a una política de reducción de costos de la empresa. No depende del pasante, ya que casi nunca se sabe qué es lo que va a hacer antes de comenzar a trabajar.
    Saludos.

  5. Amiga, en primer lugar, mil gracias por la mención en tu post.. no será mucho ser la postal del Día del Periodista?? jeje. La verdad es que, en un momento en el que “mi periodismo” parece no interesarle demasiado a los medios, “el Rodolfo” me generó enormes satisfacciones! Y el tema de las pasantías es jodido (si lo sabré, y lo sigo sabiendo), pero un día Juan me tiró una buena idea -que, por cierto, nunca se le ocurrió a ningún brillante legislador-: que duren como máximo 5 meses, para que las empresas no puedan ni siquiera cubrir un año completo aún pensando en 2 personas… Todos sabemos que en menos de 5 meses uno rinde como cualquier otro empleado, y que incluso siendo empleado (y no pasante), uno debería gozar de un período de aprendizaje y capacitación.

  6. Primero respondo tu pregunta. Periodista se nace, y prefiero no dar muchas explicaciones porque me quedo a vivir acá, pero sin dudas, es una vocación. Más de uno renunciaría a esta pasión (y ahora me meto en el tema pasante) si tuviera que bancarse el vivir siendo pasante o laburando ad hoc para hacer un pequeño cv en el medio. Pero como uno ama esto, se banca todo (o una buena parte). Vos creés que un tipo que no la “siente” soportaría esa vida?

  7. “”muros de “fama”, “contactos”, y el techo pega en la cabeza apenas algunos empiezan a enderezarse”

    aún nada de eso me rodea ni creo que me rodee. me vine a estudiar a Cordoba sin esos (tan) “necesitados” contactos, sin una aspiración a la (maldita y frivola) fama y aún en la facultad pego con el techo del auditorio y de algunos profesores que no profesan su enseñanza. no sé si mi rumbo esta en la ciudad, en una redacción o en un canal. de a poco, los caminos se van abriendo y no todo es (tan) “malo” como dicen (mis papas).

    feliz dia en este dia y en todos los dias que están por venir!🙂

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