Saw 5, o el juego del miedo… buuuh!

Anoche andaba por el centro con la ansiedad exacerbada porque no encontré una maldita casilla de cospeles abierta. En ese ir desbarrancado me tropezé con la sala 5 del Olmos y me metí al cine, justo cuando terminaban las colillas y empezaba: El juego del miedo 5.

Jajajaja!

Más por perder el tiempo que por placer, durante una hora y 35 minutos asistí a una carnicería a la altura de las dos Hostel de Tarantino: bombas de clavos que despedazan cuerpos, péndulos cortantes que parten humanos por la mitad, paredes que aprietan huesos y sierritas que cortan manos mientras sus dueños… ¡siguen vivos!

Confieso que con la primera me asusté en serio, y que ver el resto ha sido una especie de puesta a prueba personal sobre cuánta porquería podía ver sin asquearme. No voy a recomendarla, por lo tanto, pero sí advertirles que da más risa que miedo, y que está claro que habrá una 6.

“Nada queda librado al azar cuando se conoce en profundidad la mente humana”, diría Jigsaw.