“pasen y vean que lindas tolderías”
“Juegos low fi para mundos 2.0″
El concurso de obras artísticas en blogs del Festival RESONANTE
El Festival Resonante te invita a participar del concurso de obras artísticas en blogs “Juegos low fi para mundos 2.0″. Queremos proponerte que desde tu propio espacio en el mundo blogger, flogger y la red en general crees una obra artística.
En la obra que realices para “Juegos low fi para mundos 2.0″ podes contar desde tu propia perspectiva que es para vos la “interacción”.
Las bases del concurso en:
http://www.resonantefestival.blogspot.com
http://www.fotolog.com/festiresonante
http://www.myspace.com/festiresonante
http://www.flickr.com/photos/festivalresonante
POR FAVOR DIFUNDIR!!!!!!!!!!!!
Ví la nota en Lavoz.com.ar y me gustó mucho, Ceci. Gracias, en nombre de todos los que tenemos seres queridos dando vueltas con la Tierra en una alegre musiquita que se nos queda todos los días pegada en la cabeza. Todos los días uno se levanta pensando si el hermano, la hermana, la prima, estarán bien por ahí. Si no tendrán frío, si usarán paraguas cuando llueve, si tendrán hombros donde llorar y bocas con las que reir, si comieron hoy, si están cansados y quieren dormir. El que no sabe de esto, no sabe que es un poco como tu antiguo post “algún día sabrás lo que ha sido vivir googleandoté”. Y sin desmerecer la realidad de las redes sociales, cualquier red sirve para esto: una red es aquella que no te deja caer. Felicidades a todos los equilibristas que se la juegan.
Interesante post, interesante blog.
Un cordial saludo
Cecilia: me encantó el post, y la nota me pareció supercuriosa. Qué pasa en los casos de los migrantes? habrá algo?.
Saludos!!!!
Hol Sil! No sé de lugares en Córdoba donde se reúnan los inmigrantes, pero sí conozco de asociaciones de argentinos en el exterior en España y Estados Unidos. También hay blogs que los reúnen como:
http://blogs.lavozdelinterior.net/forms/frmBlog.aspx?WbId=149
En 1990, me sentaba en la pirca de mi casa, día tras día. A veces solo, a veces con mi hermana, y esperábamos. Llamábamos a Argentina una vez cada quince días, una vez cada uno. Era muy caro y la situación económica no lo permitía. Así que sentados, al sol, esperábamos, al cartero. Y de vez en cuando aparecía, con dos o tres cartas.
Quince días tardaban. A veces veinte.
Las noticias se hacían desear y lo inmediato escrito era pasado al ser leído.
Que sensación hermosa la de leer a los amigos, y la de esperar ansioso, abrir con alegría esas cartas.
Los abrazos abrazaban con tinta, doblados y desplegados.
Ahora abrazan rápido, llegan casi al instante, uniformados en verdana, o arial.
Y abrazan igual, porque atrás de la forma tipográfica está el teclado y detrás del teclado el humano que buscando seguir en contacto aprende y se comunica (y abraza).
Julio 7, 2008 a 1:25 pm
Gracias.