Posted by: C on: Enero 17, 2008
Este adiós, no maquilla un “hasta luego”/ este nunca, no esconde un “ojalá”/ estas cenizas, no juegan con fuego/ este ciego, no mira para atrás. Este notario firma lo que escribo / esta letra no la protestaré/ ahórrate el acuse de recibo/ estas vísperas, son las de después.
A este ruido, tan huérfano de padre/ no voy a permitirle que taladre/ un corazón, podrido de latir/ este pez ya no muere por tu boca/ este loco se va con otra loca/ estos ojos no lloran más por ti.
* esta canción acompaña la espera mientras el vapor del mediodía dibuja espejismos en la Coronel Olmedo. Me recuerda al querido Papá Pitufo que ahora vive en Santa Fe y las noches-tardes-mañanas mateadas con apuntes. También sostiene esa certeza de que nada es casual, ni siquiera la música que llega por azar a mis oídos, ni los libros que hacen doler o la incertidumbre que rodea cada comienzo de año, y especialmente éste.
No creo que la voluntad felina vaya a doblarse esta vez en su desfavor. Le sigo apostando a los círculos mágicos que dicen adiós y dan la bienvenida una y mil veces. Te quiero mucho.
Cecilia:
Elestudio de Fundación Telefónica y la Universidad de Málaga titulado: Medios de Comunicación, el escenario iberoamericano lo puedes bajar desde:
http://www.fundacion.telefonica.com/forum/publicaciones.html
Saludos cordiales desde el otro lado de la cordillera
Arturo Catalán
Enero 17, 2008 a 2:01 pm
Le invito a pasarse,
http://sabina1949.blogspot.com/